Cada 2 de febrero se celebra en todo el mundo el Día de la Candelaria, en el que en Francia se celebra además el Día del Crêpe. La tradición de las crêpes tiene que ver con las cosechas, pues se decía que si no se hacían crêpes el día de la Candelaria el trigo se pudriría.

La tradición dice que hay que voltear la crêpe con una mano y con dos monedas en la otra mano, y luego envolver las monedas con la crêpe, guardarlas durante todo un año y dárselas a los pobres al año siguiente.

No tienes por qué llevar a cabo este ritual tan complicado, pero ¡definitivamente es una excelente excusa  para comer panqueques! Te dejamos la receta de la bloguera Mami Chave, para que disfrutes a la hora de once, ¡o cómo quieras! Dulces o salados, son siempre una delicia.

Ingredientes:

  • 1 taza de harina
  • 1 taza de leche
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de aceite normal (maravilla o vegetal)
  • 1 pizca de sal
  • Aceite

Preparación:

En una licuadora, mezcla todos los ingredientes: harina, leche, huevos, aceite y sal. Cuando la mezcla esté lista, calienta un sartén o panquequera con una gota de aceite y vierte la mezcla con un cucharón, moviendo circularmente hasta llenar toda la superficie. Pasados unos segundos, revisa si ya está dorado y comienza a despegarlo con una espátula para voltearlo (aquí lo puedes hacer con ayuda de la espátula o si te atreves, agita el sartén para el panqueque salte y se de vuelta solo). Cuando esté dorado por ambos lados, retíralo del fuego, lo dejas en un plato y repites la cocción, hasta obtener al menos unos 8 panqueques.

Si no te alcanzaron los panqueques -si tu sartén es muy grande- vuelve a hacer la mezcla y repite toda la preparación.

Rellénanos con manjar o el dulce que más te guste! Mermelada, helado, frutas, frutos secos, etc… todo queda riquísimo con los panqueques ;)