Somos de los que andamos siempre en la búsqueda de ensaladas novedosas para acompañar nuestro platos. Nos encanta jugar con las frutas, verduras y aderezos, y por eso adoramos esta receta que compartió con nosotros nuestra amiga Renata del blog Bom día, Frambuesa!, y sabemos que a ti también te encantará ;)

Esta ensalada es un must-have en tu libreta de recetas. Para mí, es una combinación tan intensa de sabores que sorprende al máximo con sus colores y texturas.

Además, es muy elegante y sofisticada… y lo mejor, es ridículamente fácil de hacer. No te tomará más de 10 minutos, y de seguro llamará la atención de tus invitados.

No dejes de probarla y te aseguro que ¡te vas a sorprender!

Para 4 personas
  • 1 racimo de rúcula
  • 100g de queso roquefort
  • 1 pera (madura pero firme)
  • 2 cucharadas (bien llenas) de miel
  • 1 vaso de agua + el jugo de medio limón

Lava bien y seca la rúcula. Corta las hojas a la mitad, con tus manos. Corta el roquefort en cubos, sin mucha precisión en cuanto a tamaño o forma. Un poco antes de servir, corta la pera en cubos y déjala remojando en la mezcla de agua con limón (eso evitará que se ponga oscura). Escurre bien el agua y pon la pera arriba de la ensalada. Al momento de servir, pon la miel (como una salsa) o déjala en un pocillo al lado.

Ten por seguro que a tus invitados les encantará tanto por su sabor y elegancia. ¡Que disfruten!