Nuevamente nuestra amiga Augusta de TheSimpleLife.cl nos comparte una de sus recetas, muy sana ¡pero deliciosa!

El crudiveganismo es una corriente dentro del veganismo en que sólo se consumen alimentos que no hayan sido sometidos a más de 42ºC, ya que por sobre esa temperatura se pierden gran parte de los nutrientes, micronutrientes, y enzimas que éstos nos aportan.

Este postre utiliza alimentos vegetales en su estado natural. Tanto las almendras y dátiles de la base como las castañas de cajú, crema y aceite de coco del relleno, son crudos, por lo que nuestro cuerpo aprovecha al máximo todas las cosas buenas que estos alimentos nos ofrecen.

La combinación de arándanos y limón es una de mis favoritas del mundo, me encantan en pancakes para el desayuno, en muffins, galletas… y en este cheesecake crudivegano en versión miniaturas individuales.

La inspiración de este cheesecake viene de uno que probé en el restorán crudivegano Earth To Table en Sydney (Bondi Junction, si algún están por ahí no se lo pueden perder). Era por lejos uno de mis postres favoritos de ese lugar, asi que era cuestión de tiempo que lo replicara en casa.

Maqui

La idea de ponerle maqui y de la forma de presentación de este cheesecake crudivegano vino de la receta del blog Panaceas Pantry. El maqui es un berry de origen chileno que se da con mucha facilidad en el sur del país. De sabor ligeramente ácido y muy similar al del arándano y del açaí, es una verdadera bomba de antioxidantes al contener antocianinas y polifenoles. Además, es altísimo en vitaminas A y C, hierro, y potasio.

Esto se traduce en una enorme ayuda para promover un envejecimiento celular sano, promueve el buen funcionamiento del sistema inmune, y tiene efectos termogénicos y regulador de los niveles de azúcar en la sangre.

Castañas de cajú

Las castañas de cajú crudas son maravillosas, y un gran aliado en la cocina crudivegana. Al activarlas y luego molerlas, adquieren una textura cremosa increíble… Esta característica hacen que sean el ingrediente principal para hacer cualquier cheesecake crudivegano. Nutricionalmente, las castañas de cajú crudas son sorprendentes: al contrario de lo que muchos creen, tienen muchísimas menos grasas que otras nueces; y ademas casi el 82% de ellas son ácidos grasos no saturados. De ellos, el 66% son grasas insaturadas, que son buenísimas para proteger el sistema cardiovascular. También son altas en cobre y magnesio, y se ha comprobado que consumir una porción de este fruto seco al día ayuda a promover un peso saludable.

Aceite de coco

¿Ya les conté que amo el aceite de coco con mi vida? Es que en serio, ¡es buenísima para todo! Desde cocinar, hasta para la piel y el pelo, no la cambio por nada. El aceite de coco crudo y sin refinar (y obviamente, orgánico y fair trade) está líquidos transparente a más de 24ºC, y bajo esa temperatura se torna sólido y de color blanco.

En esta receta el aceite de coco cumple la función de “solidificar” la crema de castañas de cajú que es la base de los mini cheesecakes. Pero además aporta ácido láurico (potente antiviral) y ácidos grasos de cadena media, los que entre otras cosas son un gran activador de nuestro metabolismo.

¡Ojo!

Aunque este cheesecake crudivegano esté lleno de cosas buenas, es importante recordar que no hay que abusar de él. Las grasas presentes, aunque son buenas, deben ser consumidas con moderación. Por eso me gusta hacer este cheesecake en moldes de mini cupcakes, para así evitar la tentación de cortar un pedazo más grande ;) (aunque si como yo caíste en la tentación y comiste un poquito más de la cuenta, no pasa nada, lo peor que podemos hacer es sentir culpa por el hecho de haber disfrutado de algo rico).

Ingredientes

Base:

  • 1 taza de almendras naturales.
  • ½ taza de dátiles (si están muy secos, remójalos en agua tibia unos 15 minutos).

Cheesecake de Arándano-Maqui.

  • 1¼ tazas de castañas de cajú crudas, remojadas durante al menos 2 horas.
  • 7 cucharadas de aceite de coco derretido.
  • 1 taza de arándanos (si estaban congelados, descongélalos antes).
  • 3 cucharadas de crema o leche de coco.
  • 1½ cucharaditas de maqui en polvo (opcional).
  • 2 cucharadas de agua tibia.

Cheesecake de Limón.

  • ¾ de taza de castañas de cajú crudas, remojadas durante al menos 2 horas.
  • 3 cucharadas de aceite de coco derretido.
  • 4 cucharadas de crema o leche de coco.
  • 2 limones, su jugo.
  • 1 limón, su zeste.
  • 10 gotas de stevia.
  • ½ cucharadita de vainilla.
  • 4 cucharadas de agua tibia.

Decoración.

  • 1½ limones, su zeste.
  • Arándanos frescos.

 

Instrucciones

  1. En la procesadora, moler bien las almendras.
  2. Agregar los dátiles, y procesar hasta obtener una masa compacta.
  3. Formar 12 bolitas de igual tamaño, y reservar.

Cheesecake de Arándano-Maqui.

  1. Poner todos los ingredientes en el vaso de la licuadora, y procesar a máxima potencia durante 2 minutos o hasta obtener una crema homogénea.
  2. Si fuese necesario, agregar una cucharada más de agua tibia o de leche de coco para facilitar el trabajo de la máquina.
  3. Reservar.

Cheesecake de Limón.

  1. Poner todos los ingredientes en el vaso de la licuadora, y procesar a máxima potencia durante 2 minutos o hasta obtener una crema homogénea.
  2. Si fuese necesario, agregar una cucharada más de agua tibia o de leche de coco para facilitar el trabajo de la máquina.
  3. Reservar.
  1. En un molde de 12 mini cupcakes con fondo removible, poner cada una de las bolitas de almendra y dátiles, y presionarla con la ayuda de una cuchara humedecida.
  2. Poner 1 cucharada de cheesecake de arándano-maquí sobre cada base, y aplanar bien (va a sobrar la mitad de la mezcla de este cheesecake, taparla bien y refrigerar).
  3. Llenar lo que falta de cada molde con el cheesecake de limón.
  4. Refrigerar durante 6 horas.

Decoración.

  1. Desmoldar con cuidado cada mini cheesecake.
  2. En una manga pastelera con boquilla de estrella, poner lo que quedó del cheesecake de arándano-maquí, y formar rosetones sobre cada mini cheesecake.
  3. Decorar con zeste de limón y arándanos frescos.

Duración.

  1. Mantener refrigerados (cubiertos con film plástico ó en un tupper) por hasta 4 días.
  2. Mantener en el freezer por hasta 2 semanas (sacarlos unos 20 minutos antes de comer).

 

Notas

*El tiempo total no incluye el tiempo de refrigeración.

*Si no tienes el molde de mini cupcakes con fondo removible, puedes usar uno normal y poner tiritas de papel mantequilla para facilitar el desmoldado.

*Si no tienes moldes de mini cupcakes, puedes hacerlo en un molde grande sin problema.

*Si tus dátiles están muy secos, remójalos en agua tibia durante 15 minutos, y luego estrújalos bien antes de molerlos junto con las almendras.

*Para reducir el tiempo de activación de las castañas de cajú, puedes remojarlas en agua caliente por 10 minutos.

*Substituciones:

Base: puedes reemplazar las almendras por cualquier otro fruto seco o semilla (nueces, castañas de cajú, semillas de maravilla, etc). Los dátiles son reemplazables por pasas (de cualquier tipo).

Cheesecakes: el aceite de coco es reemplazable por manteca de cacao cruda derretida a baño María. Los arándanos los puedes reemplazar por cualquier otro berry (frutillas, moras, frambuesas) y el maqui en polvo por açaí. Puedes reemplazar la stevia por dátiles, azúcar de coco, maple syrup, o agave.